EL PATIO Y EL ARBOL / LA FLOR Y EL FRUTO
No es el mismo patio ni es el mismo limonero
de aquellos días finales.
El patio, sin gente, dejó de ser.
El limonero, solitario, también murió.
Quizá porque sus frutos ya no tenían destino
y sus flores, nadie que las contemplara.
Patio y limonero fueron escenario y testigo
de aquella tarde de dolor y de muerte.
Pero el patio volvió a sentir pasos;
tristes pero amables
y un nuevo limonero perfumó el aire,
y sus frutos, son señal de nueva vida
y sus flores de eterna belleza.
Fernando Gandolfi
CASA MARIANI TERUGGI - La Plata
|